JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 18 de febrero. – La percepción de violencia entre estudiantes ha encendido el debate en el municipio, donde padres de familia y actores educativos llaman a reforzar la disciplina y la formación en valores desde el hogar para prevenir conductas de riesgo dentro de las escuelas.
Armando Caamal Poot, ex dirigente de la sociedad de padres de familia, consideró que la falta de límites y la flexibilización de reglamentos escolares están generando consecuencias negativas en el entorno educativo.
“Estamos mal como padres de familia, como sociedad, porque la disciplina tiene que estar en un centro educativo, en un centro de trabajo, en tu vida social, con tu familia, con tus hijos. Si no hay disciplina, si no hay reglamento, pues por eso estamos como estamos”, expresó.
Señaló que hechos recientes registrados en otras entidades del país, donde menores resultaron involucrados en situaciones de violencia, deben servir como advertencia para fortalecer la prevención en las escuelas locales.
Uno de los puntos que genera mayor discusión es la aplicación del llamado “Operativo Mochila”, mecanismo que busca detectar objetos prohibidos dentro de planteles educativos. Caamal Poot indicó que su implementación enfrenta resistencia de algunos sectores de padres de familia, lo que dificulta su ejecución sistemática.
A su juicio, la seguridad debe comenzar en casa con la supervisión constante de madres y padres, pero también es necesario que las autoridades escolares cuenten con respaldo para aplicar medidas preventivas que protejan a toda la comunidad estudiantil.
Finalmente, insistió en que recuperar la autoridad en el aula no significa vulnerar derechos, sino establecer reglas claras que permitan un ambiente seguro y propicio para el aprendizaje.