PLAYA DEL CARMEN, Quintana Roo, 18 de mayo. – Integrantes de colectivos ambientalistas y especialistas en exploración de cuevas subterráneas aseguraron que la construcción del Tren Maya en la zona selvática de Quintana Roo ya genera consecuencias ambientales irreversibles en el sistema de cavernas, cenotes y acuíferos del norte del estado.
El activista y buzo explorador José Urbina Bravo, conocido como “Pepe Tiburón”, afirmó que desde antes del inicio del proyecto ya se habían advertido riesgos relacionados con la ubicación de la obra, la fragilidad geológica del terreno y la falta de estudios suficientes.
Indicó que actualmente ya se observan afectaciones estructurales en pilotes del tramo elevado del tren, donde presuntamente se registran hundimientos y deterioros derivados de procesos constructivos deficientes.
Según explicó, miles de pilotes fueron colocados directamente dentro del acuífero y permanecen expuestos al agua salada, situación que podría acelerar su desgaste con el paso del tiempo.
Añadió que muchas de estas estructuras se localizan en zonas profundas y de difícil acceso, incluso para buzos especializados, lo que complicaría futuros trabajos de inspección y mantenimiento.
Urbina Bravo señaló que los costos de conservación y reparación de la infraestructura podrían aumentar considerablemente en los próximos años debido a la complejidad del terreno y al deterioro progresivo de las estructuras.
Asimismo, sostuvo que el daño ecológico provocado tanto en la selva como en el subsuelo ya no puede revertirse.
Ante ello, hizo un llamado para detener nuevos impactos ambientales y fortalecer las medidas de protección para cuevas, cavernas y cuerpos de agua subterráneos.
El activista informó que actualmente trabajan junto con autoridades ambientales en propuestas para crear una reserva del acuífero y establecer regulaciones más estrictas frente al crecimiento inmobiliario y turístico en Quintana Roo.
Finalmente, advirtió que la expansión urbana y turística continúa representando una amenaza constante para los ecosistemas subterráneos de la región.