Bajo puentes en Playa del Carmen: abandono, inseguridad y una oportunidad urbana desperdiciada

PLAYA DEL CARMEN, Quintana Roo, 12 de enero. – La falta de mantenimiento y atención institucional en los bajo puentes de Playa del Carmen ha detonado una serie de problemáticas sociales y de seguridad que hoy afectan a quienes transitan diariamente por estas zonas, especialmente durante las noches, donde la oscuridad y el abandono han convertido estos espacios en focos de riesgo.

Ciudadanos consultados en un sondeo coincidieron en que la ausencia de iluminación, la presencia constante de personas en situación de calle, el uso irregular como estacionamientos improvisados, la ruptura de guarniciones y la operación de paraderos de transporte foráneo sin supervisión han generado un entorno de anarquía urbana.

Esta situación se ha visto agravada tras la construcción del Puente Vial de Playa del Carmen, cuya extensión cercana a los nueve kilómetros ha profundizado la división física y social de la ciudad, dejando extensas áreas bajo su estructura sin un uso definido ni control, prácticamente a su suerte.

Vecinos que cruzan con frecuencia estas zonas relataron que después de las 9 de la noche evitan pasar por debajo de los puentes, debido a la inseguridad que representa la falta de luz y la presencia de personas que, aseguran, llegan a ser insistentes, intimidantes o protagonizan conductas delictivas. “En la noche es cuando más se presenta el problema; hay muchos indigentes y algunos se dedican a robar o a incomodar a la gente”, expresó uno de los entrevistados.

También denunciaron que numerosos vehículos permanecen abandonados durante semanas, sin que exista claridad sobre su procedencia, lo que incrementa la percepción de riesgo y desorden. A pesar de que estos espacios podrían funcionar como vías peatonales seguras, incluso útiles durante lluvias al ofrecer resguardo, actualmente resultan poco transitables.

No obstante, los ciudadanos no solo señalaron el problema, sino que también plantearon alternativas viables. Entre las propuestas destacan la creación de corredores peatonales bien iluminados, áreas con bancas, mejoramiento paisajístico, vegetación y un diseño urbano que permita recuperar estos espacios sin convertirlos en zonas de riesgo.

Algunos sugirieron incluso pequeños corredores comerciales controlados o puntos de descanso que devuelvan vida al entorno; otros advirtieron que no deben convertirse en áreas de juego infantil por el peligro que representan las vialidades cercanas, pero sí en espacios seguros, ordenados y funcionales.

“La ciudad no tiene muchos espacios para caminar; aquí ni banquetas hay y uno tiene que cruzar la avenida. Un andador sería estupendo”, coincidieron. La demanda principal es clara: más iluminación, presencia policial y un proyecto urbano integral que transforme estos bajo puentes en zonas que unan, y no dividan, a Playa del Carmen.

Los ciudadanos subrayaron que la solución no está en acciones aisladas, sino en una decisión de gobierno que deje de tratar estos espacios como tierra de nadie y los integre a una visión de ciudad más segura, ordenada y habitable para residentes y turistas.

La pancarta de quintana roooportunidad urbanapuente de Playa del Carmen