JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 04 de marzo. – Aunque históricamente ha sido reconocido como “el granero del estado”, el municipio de José María Morelos también posee un potencial turístico poco aprovechado basado en su riqueza natural, cultural y arqueológica.
En la comunidad de Rancho Viejo, rodeada de vestigios prehispánicos, cerros y grutas naturales, habitantes consideran que existen condiciones para impulsar proyectos de turismo alternativo que permitan diversificar la economía local más allá de la actividad agrícola.
Jorge Enrique Bacab Itzá, subdelegado municipal de la localidad, explicó que en los alrededores del poblado existen ruinas, formaciones rocosas y cuevas que podrían convertirse en atractivos para visitantes interesados en la naturaleza y la historia.
“En Rancho Viejo hay ruinas alrededor del pueblo y cuevas, está muy bonito; hay cerros grandes y piedras cuadradas, pero no tenemos la asesoría suficiente para aprovecharlo”, señaló.
Los habitantes consideran que la falta de asesoría técnica y de proyectos estructurados ha impedido desarrollar infraestructura turística o integrar estos sitios al mercado de turismo alternativo.
Mientras tanto, el patrimonio natural y arqueológico permanece prácticamente oculto entre la selva, a la espera de iniciativas que permitan impulsar proyectos de hostería, recorridos ecoturísticos o experiencias culturales que beneficien directamente a las comunidades.
Para los pobladores, activar este potencial no solo representaría nuevas oportunidades económicas, sino también la posibilidad de preservar y compartir la riqueza cultural y natural de la región con visitantes nacionales y extranjeros.