Convirtió una crisis en un negocio que hoy es tradición en JMM

JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 30 de julio de 2026.- Lo que comenzó como una alternativa para enfrentar la pérdida de empleo durante la contingencia por la influenza, hoy se ha convertido en un negocio reconocido que atrae a clientes de distintos municipios y mantiene viva una de las bebidas más tradicionales de la Península de Yucatán.

Jonathan Dzib Caamal, vendedor ambulante, relató que hace casi dos décadas trabajaba en la Riviera Maya, pero el cierre de la actividad turística provocado por la influenza lo obligó a buscar una nueva fuente de ingresos al regresar a José María Morelos.

Inspirado en un negocio que su hermano inició años antes en Campeche, decidió emprender con la venta de pozol, una bebida tradicional elaborada a base de maíz, comenzando únicamente con una cubeta y un triciclo para recorrer las calles ofreciendo su producto.

El comerciante recordó que los primeros años fueron difíciles; sin embargo, con perseverancia logró consolidar un negocio que hoy es ampliamente conocido entre los habitantes del municipio e incluso por visitantes provenientes de Felipe Carrillo Puerto y otras localidades.

Jonathan señaló que uno de los mayores satisfactores ha sido la aceptación que el pozol ha tenido entre las nuevas generaciones, ya que niñas y niños continúan consumiendo esta bebida que forma parte de la identidad gastronómica de la región.

Además del tradicional pozol, destacó la buena aceptación del pozol dulce con coco, una variante que conserva la esencia de esta bebida ancestral, considerada durante generaciones un alimento energético para los campesinos que trabajaban en las milpas.

Actualmente, este producto no solo representa el sustento de una familia, sino también un ejemplo de cómo una crisis puede convertirse en una oportunidad para emprender y preservar las tradiciones culinarias de la Península.

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