JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 25 de marzo. – La falta de información clara sobre el siniestro que afectó los cultivos de sandía el año pasado mantiene en incertidumbre a productores de la Zona Maya, quienes han expresado desconfianza en los estudios presentados recientemente por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).
Campesinos de la comunidad de Kankabchén señalaron que el diagnóstico oficial no logró esclarecer las causas del problema ni ofrecer soluciones concretas para enfrentar futuras afectaciones en sus cultivos.
El comisario ejidal, Felipe Cauich Can, indicó que incluso durante la presentación de resultados existían dudas entre los propios investigadores, lo que incrementó la inconformidad entre los productores.
“Estuvimos inconformes con el resultado… no nos esclarecía realmente el problema. Solo se basaban en suposiciones y así no podemos encontrar una solución”, expresó.
Ante este panorama, los hortofruticultores coincidieron en que uno de los factores que podría estar agravando la situación es el uso excesivo de pesticidas, lo que ha generado resistencia en las plagas y dificulta su control.
Frente a la incertidumbre, los productores han optado por implementar medidas como la rotación de cultivos y el descanso de las tierras, en un intento por recuperar la productividad y reducir riesgos en los próximos ciclos agrícolas.
La situación refleja un desafío importante para el sector agrícola local, que demanda mayor certeza científica y acompañamiento técnico para enfrentar este tipo de problemáticas.