JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 05 de agosto. – La sequía y las altas temperaturas provocadas por la canícula prácticamente acabaron con las milpas tradicionales de la comunidad de Naranjal, donde los campesinos ya dan por perdida la producción de maíz.
Francisco Pech Ek, comisario ejidal de Naranjal, explicó que las plantas comenzaron a espigar sin desarrollar correctamente las mazorcas, por lo que la cosecha ya no podrá recuperarse.
La afectación representa un golpe directo para las familias que dependen de la agricultura, debido a que además de perder la producción actual, muchos productores no cuentan con suficiente semilla para realizar una nueva siembra.
Pech Ek señaló que esperan un cambio en las condiciones climáticas hacia finales de agosto. En caso de que regresen las lluvias, los campesinos tendrían que iniciar una resiembra para intentar recuperar parte del ciclo agrícola.
El representante ejidal solicitó apoyo gubernamental, principalmente con semilla y otros insumos, para que los productores puedan volver a trabajar sus parcelas.
Explicó que una alternativa sería utilizar una variedad de maíz de ciclo corto, con un periodo aproximado de tres meses, lo que permitiría sembrar a finales de agosto y levantar la cosecha durante noviembre.