PLAYA DEL CARMEN, Quintana Roo, 27 de enero. – La organización de la jornada electoral de 2027 enfrentará un alto grado de complejidad debido a los actuales marcos jurídicos y a la concurrencia de distintos tipos de elección, advirtió el vocal ejecutivo del Distrito 1 del Instituto Nacional Electoral (INE) en Quintana Roo, José Luis Olivares Carmona.
El funcionario explicó que, por un lado, se prevé una elección ordinaria con participación de partidos políticos para diputaciones y otros cargos de representación popular, mientras que, de manera simultánea, se realizaría la votación para jueces y magistrados, un proceso en el que no está permitida la intervención de fuerzas partidistas. Esta combinación, señaló, genera retos operativos y legales inéditos para la autoridad electoral.
Olivares Carmona indicó que será necesario esperar los posibles ajustes derivados de reformas a la ley electoral que actualmente se analizan; sin embargo, subrayó que las inquietudes del INE ya están siendo expuestas de manera preventiva con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta institucional y garantizar certeza a la ciudadanía. Reiteró que, bajo el escenario actual, se tratará de “unos comicios muy complicados”.
Entre las principales adversidades, detalló que se tendrían que habilitar áreas de votación diferenciadas para separar los procesos del Poder Judicial de aquellos correspondientes a autoridades municipales, diputaciones y la gubernatura de Quintana Roo. Esta logística implicaría una doble capacitación del funcionariado de casilla, así como una multiplicación significativa de urnas y materiales electorales.
El vocal ejecutivo enfatizó que estos desafíos no solo representan una carga operativa para el INE, sino que también exigen claridad normativa y coordinación institucional para asegurar que el ejercicio del voto se realice de manera ordenada, transparente y accesible para la población en un contexto electoral sin precedentes.