JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 08 de enero. – Por su apariencia y por décadas de información errónea, el tlacuache continúa siendo una de las especies más temidas y rechazadas en comunidades de la zona maya de Quintana Roo. Su presencia cerca de viviendas, favorecida por la falta de depredadores naturales, ha incrementado los encuentros con humanos, muchos de los cuales terminan con la muerte injustificada del animal.
Especialistas advierten que esta reacción responde al desconocimiento de las extraordinarias capacidades biológicas de este marsupial, considerado uno de los principales aliados del ecosistema doméstico, ya que controla plagas peligrosas para la salud humana.
El biólogo Jherico Meléndez Cumí desmintió uno de los mitos más arraigados en torno a la especie al señalar de manera categórica que el tlacuache no transmite la rabia, como comúnmente se cree.
Por el contrario, explicó que el animal posee una capacidad única en el reino animal: resistencia al veneno de algunas serpientes, lo que ha despertado el interés científico a nivel internacional. Gracias a esta característica, el tlacuache es objeto de estudios para el desarrollo de nuevos antiviperinos y faboterápicos, fundamentales en la atención de mordeduras de serpientes.
Además de su valor científico, el tlacuache cumple una función clave como controlador natural de plagas, al alimentarse de alacranes, cucarachas, garrapatas e incluso serpientes venenosas, actuando como un auténtico “fumigador” natural en zonas habitadas.
Ante el aumento de avistamientos, expertos exhortan a la población a no agredir ni sacrificar a estos animales. En caso de que su presencia resulte incómoda, recomiendan reportarlos a las autoridades ambientales, quienes pueden realizar una reubicación segura, permitiendo que el tlacuache continúe cumpliendo su función ecológica lejos del contacto humano.