JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 14 de enero. – El ciclo agrícola Otoño-Invierno 2025 dejó un saldo adverso para los productores de sandía en la zona maya, donde lo que inició como una cosecha prometedora derivó en pérdidas masivas que afectaron ejidos del municipio y se replicaron en otros núcleos productivos de la península.
Ante una producción defectuosa que inicialmente fue atribuida por los labriegos a la semilla variedad 2,800 importada de China, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPE) realizó estudios técnicos para determinar las causas del problema.
La directora municipal de Desarrollo Económico y Agropecuario, Suemy Aracely Pat Escamilla, informó que los análisis concluyeron que la afectación no estuvo relacionada con el material genético, sino con la presencia de una plaga que dañó el fruto.
Explicó que, tras el diagnóstico, se desplegaron brigadas de ingenieros y técnicos para capacitar a los productores, quienes ya recibieron información sobre la naturaleza de la plaga y los insumos necesarios para prevenir nuevos brotes en ciclos posteriores.
Sin embargo, el dictamen oficial no ha logrado disipar del todo la desconfianza entre los agricultores. El antecedente inmediato sigue pesando: entre marzo y junio del año pasado, la región enfrentó una crisis similar caracterizada por la “cristalización” de la fruta, fenómeno que entonces fue atribuido directamente a la semilla 2,800 de origen chino.
Aunque el nuevo reporte deslinda de responsabilidad legal y moral a las empresas distribuidoras de la simiente, el escepticismo persiste en las parcelas, donde productores consideran que la afectación acumulada ha puesto en riesgo su inversión y el sustento de sus familias.
Ante la falta de certeza absoluta, el sector sandillero se prepara para una transición productiva. Se estima que un número considerable de agricultores abandonará la variedad 2,800 en la próxima siembra, optando por semillas de distintas procedencias como medida preventiva para reducir riesgos y recuperar la estabilidad económica del campo morelense.