PLAYA DEL CARMEN, Quintana Roo, 12 de enero de 2026.- La actual administración de la empresa encargada de los temidos parquímetros en Playa del Carmen, PlayaParq, se niega a reportar los ingresos obtenidos durante los últimos dos años. Sin embargo, fuentes al interior de la empresa aseguran que durante este periodo la concesionaria habría obtenido alrededor de 14 millones de pesos por año.
Es decir que, gracias al uso de la vía pública y mediante el cobro sistemático de multas a locales y turistas, PlayaParq habría acumulado más de 28 millones de pesos entre 2024 y 2025, sin que exista evidencia de una mejora real en la movilidad urbana.
Lo que sí se sabe: los números oficiales hasta 2023
Aunque la empresa ha cerrado la llave de la información más reciente, los datos publicados en su propio portal permiten reconstruir el tamaño del negocio.
Desde su arranque en diciembre de 2019 y hasta octubre de 2023, PlayaParq ha generado más de 50 millones de pesos entre contraprestaciones e infracciones.
El crecimiento es claro:
2020, año marcado por la pandemia y meses sin operación completa, dejó ingresos por 6.6 millones de pesos.
2021 mostró una fuerte recuperación, con 14.2 millones de pesos.
2022 fue el año récord, al alcanzar 17.2 millones de pesos.
2023, aun con solo 10 meses reportados, ya sumaba 11.8 millones de pesos.
En todos los años, un dato se repite: las infracciones representan una porción cada vez más relevante del ingreso total, convirtiendo al sistema no solo en un mecanismo de ordenamiento vial, sino en una máquina recaudatoria basada en el castigo.
2024 y 2025: el vacío informativo
A partir de 2024, la información desapareció. No hay reportes públicos, ni desgloses mensuales, ni totales anuales disponibles. Pese a ello, fuentes internas coinciden en una cifra: aproximadamente 14 millones de pesos anuales, en línea con el promedio observado entre 2021 y 2023.
De confirmarse estas cifras, PlayaParq habría recaudado al menos 28 millones de pesos adicionales en dos años sin rendir cuentas claras.
¿Y la inversión dónde quedó?
El contraste entre los ingresos y la operación cotidiana del sistema es evidente. La empresa que prometió sustituir a los “viene viene” no ha invertido en acciones básicas:
Cajones de estacionamiento sin repintar.
Parquímetros obsoletos, que funcionan como tragamonedas viejas.
Ausencia de nuevos aparatos para facilitar el pago y reducir conflictos.
Donde sí se ha visto inversión es en las odiadas “arañas”. De ser unas cuantas, pasaron a cientos en los últimos dos años. El objetivo es claro: atrapar a cualquier conductor que se distraiga y obligarlo a pagar multas que superan los 500 pesos, aun cuando el servicio que se cobra permanece igual o peor.
El balance final
Sumando los ingresos documentados y las estimaciones conservadoras, PlayaParq habría generado cerca de 80 millones de pesos entre 2019 y 2025.
Todo esto, sin que la movilidad haya mejorado de manera perceptible y con una creciente molestia social hacia un sistema que, más que ordenar el tránsito, castiga y recauda.
La pregunta sigue en el aire:
👉 ¿Dónde está el dinero y por qué se oculta la información más reciente?