KANTUNILKÍN, Quintana Roo, 13 de abril. – Las primicias y ofrendas mayas continúan siendo un elemento fundamental en las comunidades indígenas, al representar una forma de agradecimiento a Dios, a la naturaleza y a la tierra por permitir que las festividades se desarrollen sin contratiempos, especialmente en celebraciones como las dedicadas a San Isidro.
Así lo expresó Teodoro Canul Balam, sacerdote maya de Kantunilkín, quien destacó que estas prácticas forman parte de una herencia ancestral que se mantiene vigente y que refuerza la identidad cultural de la región.
Explicó que, a través de las ofrendas, las comunidades buscan establecer un equilibrio con su entorno, honrando los elementos naturales que hacen posible la vida y las actividades agrícolas, de las cuales dependen muchas familias.
Señaló que estas ceremonias no solo tienen un valor espiritual, sino también social, ya que reúnen a las familias y fortalecen los lazos comunitarios en torno a las tradiciones.
Asimismo, subrayó que, en el marco de las festividades en honor a San Isidro, patrono de los agricultores, estas prácticas adquieren mayor relevancia, al pedir por buenas cosechas y agradecer los beneficios recibidos.
Finalmente, reiteró que preservar estas costumbres es esencial para mantener viva la cosmovisión maya, en un contexto donde las nuevas generaciones enfrentan cambios culturales constantes.