Redes sociales pueden convertirse en puerta de entrada para engaños a menores

JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 04 de junio. – El reciente caso de dos menores localizadas en Felipe Carrillo Puerto, presuntamente tras ser engañadas mediante contactos realizados a través de Facebook, encendió las alertas sobre los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes en entornos digitales sin supervisión.

Ante esta situación, la psicóloga Alejandra Angulo López señaló la importancia de que padres y tutores promuevan actividades que favorezcan el desarrollo emocional, social y psicológico de los menores, reduciendo así el tiempo que pasan expuestos a plataformas digitales sin acompañamiento.

La especialista explicó que mantener a los jóvenes ocupados no significa únicamente llenar sus horarios, sino brindarles espacios donde puedan fortalecer habilidades sociales, emocionales y de convivencia.

“Es importante que niñas, niños y adolescentes participen con sus compañeros, desarrollen confianza y encuentren ambientes que les permitan crecer de manera saludable”, indicó.

Angulo López advirtió que uno de los factores que aumenta la vulnerabilidad de los menores es la falta de comunicación efectiva dentro del núcleo familiar, situación que puede ser aprovechada por personas con malas intenciones para generar vínculos de confianza a través de redes sociales, videojuegos o plataformas digitales.

Explicó que algunos delincuentes buscan suplir las figuras de apoyo emocional que los menores no encuentran en casa, construyendo relaciones basadas en la empatía aparente y el afecto para posteriormente manipularlos.

La psicóloga destacó que fortalecer la comunicación familiar es una de las principales herramientas para prevenir este tipo de situaciones, ya que permite a los menores expresar dudas, preocupaciones o experiencias sin temor a ser juzgados.

Asimismo, recomendó que la protección de niñas, niños y adolescentes no recaiga únicamente en los padres, sino que se construya una red de apoyo integrada por familiares cercanos como abuelos, tíos y otros adultos de confianza.

De esta manera, explicó, los menores tendrán más posibilidades de pedir ayuda o informar sobre situaciones sospechosas que pudieran enfrentar en internet o en su entorno cotidiano.

Finalmente, la especialista hizo un llamado a dejar atrás modelos de crianza basados únicamente en la autoridad y apostar por una comunicación cercana y afectiva, al considerar que la confianza familiar constituye la primera línea de defensa frente a los riesgos que existen en el mundo digital.

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