JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 20 de febrero. – Habitantes de la comunidad de Othón P. Blanco reportaron una disminución significativa en el precio del agua purificada, tras la instalación de una planta donada por misioneros extranjeros vinculados a la iglesia presbiteriana.
Raymundo Valladares Chuc explicó que, ante los altos costos que imponían intermediarios en la venta del garrafón, la congregación recibió infraestructura y equipo para la extracción y purificación del vital líquido, lo que permitió ofrecerlo a un precio más accesible para la población.
“Por los precios que venden los intermediarios se instaló la purificadora para beneficio de toda la comunidad bajo un precio muy económico; la gente está satisfecha con ese apoyo”, señaló.
De acuerdo con el habitante, el pozo y el equipo fueron donados como parte de una misión religiosa, lo que hoy representa un apoyo directo a la economía familiar en la zona.
La planta es administrada por el Consejo de Ancianos de la iglesia presbiteriana local, quienes coordinan la operación y distribución del agua.
La diferencia en el costo es notable: mientras algunos intermediarios comercializan el garrafón en 19 pesos, en la purificadora comunitaria se ofrece a 10 pesos.
Vecinos indicaron que esta iniciativa ha permitido aliviar el gasto en un insumo básico, especialmente para familias de bajos ingresos que dependen del abasto constante de agua potable.