KANTUNILKÍN, Quintana Roo, 27 de enero. – En un municipio donde lo criollo suele ser subestimado, el cerdo pelón mexicano emerge como un símbolo de identidad, sostenibilidad y autosuficiencia, afirmó Evelin Cupul Poot, estudiante de la Universidad del Bienestar Benito Juárez en Kantunilkín, al impulsar un proyecto de rescate y cría de esta especie en la comunidad de San Ángel.
La joven explicó que el cerdo pelón mexicano es descendiente directo de los animales introducidos durante la época colonial y que, a lo largo de los siglos, logró adaptarse a las condiciones de vida de las comunidades mayas, sobreviviendo con mínimos cuidados, alimentándose de maíz de la milpa, agua y recursos naturales disponibles en el entorno.
A diferencia de las razas comerciales modernas, que requieren alimento balanceado, antibióticos, infraestructura especializada y climas controlados, el cerdo pelón se cría a potrero y transforma raíces, hierba, frutos, pasto tierno y desperdicios de cocina en carne y manteca de alta calidad, con alto contenido de grasa intramuscular y un sabor tradicional ampliamente valorado.
Como ejemplo de este modelo, Cupul Poot destacó el caso del campesino Humberto Rosado, quien mantiene alrededor de 20 ejemplares en su parcela en San Ángel, aprovechando la resistencia genética del animal al calor, la humedad y las enfermedades. Añadió que su tamaño mediano evita el deterioro del suelo y, por el contrario, contribuye a su fertilización natural mediante el estiércol.
La estudiante subrayó que uno de los principales beneficios del cerdo pelón mexicano es su bajo requerimiento alimenticio, ya que se adapta a subproductos agrícolas y a lo disponible en el campo, lo que reduce significativamente los costos de producción y fortalece la autonomía de las familias campesinas.
Reconoció que esta especie es frecuentemente menospreciada por su crecimiento más lento y por no alcanzar los rendimientos de las razas industriales; sin embargo, sostuvo que ofrece ventajas clave como carne más sana, menor dependencia del mercado de granos y la posibilidad de producir de manera sustentable sin endeudamiento.
Finalmente, Cupul Poot afirmó que el cerdo pelón mexicano representa mucho más que una alternativa productiva, al simbolizar la recuperación de saberes tradicionales, la producción de alimentos en sistemas regenerativos y la revaloración de prácticas que, desde la visión comunitaria, siguen siendo viables para el futuro rural de Quintana Roo.