JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 03 de abril. – Para diversos sectores económicos de José María Morelos, el periodo vacacional representa más una etapa de crisis que de descanso, debido a la disminución de la actividad comercial provocada por la salida de cientos de docentes que regresan temporalmente a sus lugares de origen, principalmente al vecino estado de Yucatán.
Esta situación impacta de manera directa en la economía local, especialmente en los vendedores ambulantes, quienes dependen en gran medida del flujo de estudiantes y personal educativo concentrado en las zonas escolares. Con el cierre de las aulas, su principal fuente de ingresos desaparece casi por completo, lo que deriva en una caída significativa en sus ventas.
Álvaro Uc Cáceres, vendedor ambulante de granizados, explicó que durante el ciclo escolar logra sostener su actividad en puntos cercanos a escuelas, pero en temporada vacacional debe recorrer colonias y calles en busca de clientes. “El problema este de los estudiantes, ahí nos defendemos cuando hay clases; ahorita, como no hay clases, voy a andar colonia por colonia y calle por calle luchando la vida todos los días”, expresó.
Conocido en la comunidad por su constancia, Uc Cáceres enfrenta esta temporada con mayor esfuerzo, al tener que incrementar sus recorridos para mantener ingresos. Señaló que, pese a las dificultades, continúa trabajando con la expectativa de que el regreso a clases reactive nuevamente la economía local.
El fenómeno evidencia la alta dependencia de ciertos sectores comerciales respecto a la dinámica educativa del municipio, donde el calendario escolar influye directamente en el comportamiento económico cotidiano.