JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 10 de febrero. – La problemática educativa va más allá de los resultados académicos y se refleja directamente en la vida cotidiana y la seguridad de la sociedad, advirtió el ingeniero civil y ex catedrático Alejandro Flota Becerra, al señalar que la falta de preparación adecuada en los niveles formativos puede derivar en profesionistas con carencias técnicas y riesgosas consecuencias.
Desde su experiencia docente y profesional, el especialista expuso que las facilidades para acreditar niveles educativos básicos terminan trasladándose a la educación superior, donde se gradúan perfiles que no siempre cuentan con la preparación necesaria para enfrentar responsabilidades de alto impacto. En áreas como la ingeniería, ejemplificó, un error derivado de una formación deficiente puede provocar fallas estructurales e incluso pérdidas humanas.
Flota Becerra, quien decidió renunciar a la cátedra ante este panorama, consideró que el sistema educativo actual se encuentra limitado en su capacidad de respuesta, al reducir el margen de acción de los docentes dentro del aula. A su juicio, la falta de autoridad académica y de participación directa de los maestros en el diseño de los planes de estudio debilita la calidad de la enseñanza.
Señaló que muchos programas educativos son elaborados sin tomar en cuenta la experiencia de quienes enfrentan diariamente la realidad en las aulas, lo que deriva en contenidos cargados de enfoques ajenos al contexto práctico y a las necesidades reales de los estudiantes.
El planteamiento abre un debate de fondo sobre el objetivo del sistema educativo: si se prioriza el aprendizaje efectivo y la formación sólida de profesionistas o el cumplimiento de indicadores y estadísticas. Mientras las decisiones académicas se toman lejos de los espacios educativos, advirtió, el riesgo para la sociedad continúa creciendo.

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