JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 06 de mayo. – En la comunidad de San Carlos, el modelo familiar ha cambiado de forma significativa en las últimas décadas, pasando de familias numerosas a núcleos más pequeños, en una tendencia que refleja nuevas condiciones económicas y sociales en el entorno rural.
De acuerdo con habitantes de la localidad, el control natal ha dejado de ser un tema tabú para convertirse en una decisión consciente entre las nuevas generaciones.
Nelsa Medina, residente de la comunidad, explicó que anteriormente era común encontrar hogares con cinco o más hijos, mientras que hoy las familias jóvenes optan por tener entre dos y tres.
Este cambio ha impactado directamente en la estructura poblacional del lugar.
Actualmente, San Carlos cuenta con aproximadamente 110 habitantes distribuidos en 35 familias, donde la población infantil representa una proporción menor.
En el ámbito educativo, la situación se refleja en grupos reducidos.
La escuela primaria opera con una sola docente que atiende a estudiantes de primero a sexto grado, sumando poco más de una veintena de alumnos.
En tanto, el nivel preescolar y la secundaria comunitaria registran matrículas aún más bajas.
Habitantes señalan que este fenómeno responde a factores como la economía familiar, el acceso a información y la planeación del futuro.
Aunque esta transición representa un avance en la toma de decisiones, también plantea retos para la permanencia de servicios educativos y el relevo generacional en comunidades rurales.

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