JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 6 de julio de 2026.- El desinterés comercial y el abandono del cultivo mantienen al borde de la desaparición a dos variedades tradicionales de plátano en la zona maya: el Curro, prácticamente extinguido de los campos, y el Bárbaro, que sobrevive principalmente en algunos traspatios.
Armando Chi, productor de la comunidad de Naranjal, advirtió que la pérdida de estas variedades representa una afectación a la biodiversidad agrícola y a los conocimientos tradicionales de las comunidades rurales.
El campesino señaló que el plátano Bárbaro posee importantes características nutricionales y puede producir racimos de gran tamaño.
Sin embargo, explicó que actualmente los productores aprovechan principalmente sus hojas, mientras que el fruto enfrenta poca demanda comercial.
Debido a esta situación, parte de la producción termina como alimento para animales o se desperdicia, lo que desanima a los campesinos a conservar las plantaciones.
Chi consideró que esta falta de mercado ha provocado una reducción gradual de los cultivos y ha puesto en riesgo la permanencia de la variedad.
El panorama es todavía más complicado para el plátano Curro, que desde hace más de 15 años prácticamente desapareció de los mercados locales.
Actualmente, esta variedad se conserva únicamente en los patios de algunas viviendas, según lo señalado por el productor.
Armando Chi llamó a impulsar acciones para rescatar ambas especies, fomentar nuevamente su cultivo y abrir canales de comercialización que permitan revalorar estos productos locales.
Finalmente, advirtió que, sin apoyo e interés de productores y consumidores, estas variedades podrían perderse de manera definitiva, junto con una parte de la tradición agrícola de José María Morelos.

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