Diana García
FELIPE CARRILLO PUERTO, Quintana Roo, 20 de junio. — Después de tres días extraviados en la selva del corazón de la zona maya de Quintana Roo, don Fermín Aguilar Che, de 80 años, y su perro Keiko fueron localizados con vida por un grupo de ejidatarios, amigos, voluntarios, familiares y autoridades locales, incluso de Playa del Carmen, que nunca dejaron de buscarlo.
La mañana del miércoles, don Fermín salió de casa acompañado de su perro. Se dirigía a trabajar en su milpa, ubicada en los montes de Felipe Carrillo Puerto. Por razones aún desconocidas, no volvió a casa, por lo que su familia reportó de inmediato su desaparición a las autoridades.
Las labores de búsqueda se reforzaron con tecnología y apoyo aéreo, incluyendo drones térmicos y el helicóptero facilitado por el Ayuntamiento de Playa del Carmen.
Desde ese día y hasta hoy, rescatistas, voluntarios y sus amigos ejidatarios no dejaron de buscarlo, machete en mano, hasta encontrarlo en lo profundo de la selva, a dos kilómetros de la carretera federal 307, en el tramo Tulum–Felipe Carrillo Puerto.
“Caminamos abriendo brechas y haciendo marcas con el machete para llegar a donde estaban. Ya habíamos visto hierbas pisoteadas, hasta que llegamos. Estaba tirado. Lo abracé. Quería hablarnos, estaba reaccionando. Le dimos avena y miel. Luego prendimos fuego a ramas de guano para que el helicóptero viera el humo, y después llegaron los policías. Con camisas de manga larga y unas ramas hicimos la camilla para subirlo. Caminamos como dos kilómetros para llegar a la carretera”, contó Nicolás Montalvo, uno de los ejidatarios que se sumó a la búsqueda.
Tras ser localizado por los ejidatarios, paramédicos de la Cruz Roja brindaron los primeros auxilios a don Fermín. Luego de una valoración y con apoyo del helicóptero de Playa del Carmen, fue trasladado al Hospital General.
¿Cómo sobrevivió don Fermín?
“Don Fermín trabaja en el monte, se perdió en el monte. Él sabe que cuando alguien se pierde no se tiene que mover, para evitar desgastarse con el calor. Porque nosotros vamos a ir a buscarlos. Siempre hemos ido a buscar gente, en la sabana, en el monte. Siempre vamos. Gracias a Dios lo encontramos, con ayuda de Dios”, expresó don Nico.
Al concluir la búsqueda, curanderas mayas realizaron una “limpia espiritual” a rescatistas del Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina, policías estatales y brigadistas para curarlos del “mal aire”.
Es un ritual ancestral representativo de la comunidad, utilizado para proteger a los valientes que se adentran a la selva, territorio sagrado para el pueblo maya.
Mientras don Fermín recibía atención médica, su fiel compañero Keiko, un perrito mestizo atigrado, con pecho y patas color blanco, que nunca lo abandonó, también regresó a casa, donde un veterinario le brindó atención de forma voluntaria





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