KANTUNILKÍN, Quintana Roo, 3 de agosto de 2026.– La actividad apícola atraviesa un periodo de receso debido a las prolongadas sequías y a los cambios bruscos del clima que afectan la producción de miel y obligan a los productores a concentrarse en la conservación de sus colmenas, informó Esteban Coba Cupul, apicultor de la comunidad de San Pedro.
El productor explicó que las condiciones climáticas registradas en los últimos meses, con fuertes vientos y lluvias intensas, han complicado el desarrollo normal de las colonias de abejas, por lo que actualmente la prioridad es mantenerlas saludables para el siguiente ciclo de producción.
Coba Cupul señaló que, para evitar que las abejas abandonen las colmenas, realiza labores constantes de vigilancia y les proporciona agua y alimento suplementario, como azúcar, mientras vuelve la temporada de floración y recolección de polen.
Indicó que estas acciones permitirán que las colonias se encuentren en mejores condiciones cuando inicie la próxima cosecha de miel, destinada tanto al mercado local como a los visitantes que buscan adquirir este producto.
El apicultor lamentó que la actividad atraviese una etapa de decadencia, ya que muchos productores han decidido abandonar la apicultura debido a la baja rentabilidad y a las dificultades ocasionadas por las condiciones climáticas.
Añadió que las variaciones del tiempo y otros factores ambientales provocan que las abejas abandonen sus colonias, lo que reduce la producción y pone en riesgo la continuidad de esta actividad en la región.