JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 23 de febrero. – Reconocen trabajadores que, pese a que el salario mínimo se ha duplicado en los últimos años, continúa siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas de una familia, especialmente cuando existen gastos médicos constantes.
José Eduardo Briceño Peraza cuenta con un empleo formal; sin embargo, en su tiempo libre se dedica a la venta ambulante de botanas para complementar sus ingresos y solventar los traslados periódicos a la Ciudad de México, donde su hijo recibe atención médica especializada.
El trabajador explicó que cada seis meses debe viajar por varios días para cumplir con citas médicas, lo que implica gastos de transporte, alimentación y hospedaje, además de dejar recursos a su familia durante su ausencia.
Señaló que en una jornada favorable de ventas puede obtener entre 250 y 300 pesos de ganancia, monto que, bajo un esquema de austeridad, le permite reunir los recursos necesarios para continuar con las terapias de su hijo.
Su caso refleja la realidad de familias que, aun con empleo formal, requieren actividades adicionales para enfrentar gastos extraordinarios y garantizar la atención médica de sus integrantes.

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