PLAYA DEL CARMEN, Quintana Roo, 22 de enero. – Las fiestas carnestolendas previas al periodo de Cuaresma deben ser un espacio de convivencia familiar y no un pretexto para excesos que afecten la conducta y los valores de las personas, sostuvo el párroco de la Iglesia de la Santa Cruz, Hubert Reiner.
El sacerdote explicó que las celebraciones de carnaval fueron impulsadas originalmente por miembros de la Iglesia católica, y aunque reconoció su origen pagano, subrayó que actualmente representan un periodo de celebración previo a los 40 días de reflexión espiritual que marca la Cuaresma para quienes profesan la fe católica.

Reiner señaló que el Carnaval forma parte de una tradición arraigada en muchas comunidades, incluida Playa del Carmen, por lo que exhortó a la población a vivir estas festividades de manera sana, respetuosa y con responsabilidad social.
Indicó que, si bien los festejos incluyen comparsas, música y espectáculos de gran formato, es fundamental mantener el respeto al prójimo y evitar conductas que deriven en excesos o situaciones que afecten la convivencia y la dignidad de las personas.
Finalmente, el párroco llamó a celebrar con alegría y mesura, recordando que el sentido del Carnaval debe estar acompañado de valores, respeto mutuo y una actitud cercana a Dios, evitando desfiguros que desvirtúen el espíritu de esta festividad tradicional.

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