TULUM, Quintana Roo, 02 de enero. – Ante la creciente presión urbana y los riesgos de contaminación en la región, especialistas propusieron que los ríos subterráneos de la zona sean declarados Áreas Naturales Protegidas (ANP), debido a su alto valor como fuente de agua, patrimonio natural y reservorio de vestigios arqueológicos.
El ingeniero y espeleobuzo Alejandro Álvarez Enríquez, reconocido por el descubrimiento del esqueleto humano conocido como Naia en 2007, hallado en el Cenote Hoyo Negro, subrayó que estos sistemas subterráneos conforman un acuífero de dimensiones inmensas y de importancia vital para toda la Península de Yucatán.
El especialista advirtió que el crecimiento urbano sin una adecuada gestión ambiental representa una amenaza directa para este recurso estratégico, considerado uno de los más valiosos de la región junto con la selva y los atractivos naturales que distinguen a la península como destino turístico de relevancia internacional.
Además del suministro de agua, Álvarez Enríquez destacó la relevancia cultural e histórica de los ríos subterráneos, ya que en su interior se han localizado importantes vestigios arqueológicos que aportan información clave sobre los primeros habitantes de la región.
En este contexto, consideró que la declaratoria de los ríos subterráneos como Áreas Naturales Protegidas sería una política pública acertada para garantizar su conservación a largo plazo, proteger el acuífero y preservar tanto el patrimonio natural como el histórico frente al avance del desarrollo urbano.

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