JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo, 20 de junio de 2026.- En un mercado dominado por muebles de apariencia atractiva, pero de baja resistencia, carpinteros locales de José María Morelos defienden el valor de la madera sólida y del trabajo artesanal como una alternativa de mayor durabilidad frente a los productos de fabricación masiva.
Gedeony Jadiel Cauich Moo, carpintero de José María Morelos, señaló que muchas piezas que se comercializan actualmente priorizan el bajo costo de producción por encima de la calidad, lo que termina afectando al comprador que busca muebles duraderos.
El artesano explicó que, aunque algunos muebles industriales pueden lucir bien a primera vista, en muchos casos esa apariencia responde más a un acabado superficial que a la resistencia real de los materiales utilizados.
“Son muebles netamente comerciales, donde priorizan el ahorro de costos antes que la calidad. Si bien el mueble puede tener una vista muy bonita, solamente es una fachada, un maquillaje, porque los materiales suelen ser de muy baja calidad”, señaló.
Cauich Moo, quien heredó el oficio de su padre, cuestionó que grandes cadenas de mueblerías ofrezcan productos que no siempre están pensados para las condiciones climáticas de la región, donde la humedad y el calor pueden reducir la vida útil de ciertos materiales.
Uno de los ejemplos, dijo, es el uso frecuente de madera de pino en muebles de catálogo o de ensamble, material que, según explicó, no resulta adecuado para esta zona geográfica por su baja resistencia frente al clima local.
“El pino en esta región simplemente no dura mucho tiempo”, advirtió el carpintero, al señalar que quienes viven en la zona conocen las limitaciones de este tipo de madera frente a las condiciones ambientales del municipio.
Frente a este panorama, el artesano destacó que los muebles fabricados con maderas preciosas o duras de la región pueden representar una inversión inicial más alta, pero ofrecen mayor durabilidad y pueden mantenerse en buen estado durante décadas si son elaborados por manos profesionales.
Para Cauich Moo, la carpintería local no sólo representa un oficio tradicional, sino también una forma de consumo más consciente, donde el comprador invierte en piezas hechas a medida, con materiales resistentes y adaptadas al entorno donde serán utilizadas.
El carpintero consideró que valorar el trabajo artesanal también permite fortalecer la economía local y preservar conocimientos heredados de generación en generación, frente a un mercado que cada vez apuesta más por productos rápidos, económicos y de corta vida útil.

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